Echado sobre tu sombra
guardas la entrada
al precipicio
impides que me acerque demasiado
a los bordes
eres buen cancerbero
algún día te regalaré mis huesos
pero primero
debo hacer algo de la carne
M.G.L.
(En "Y de la noche tanto", 50 de 50, Caracas 2004)
